Las aplicaciones móviles otorgan movilidad a la información y contactabilidad con las personas, aportando directamente a los desafíos en promoción y prevención en salud. Del mismo modo, son las plataformas perfectas para hacer seguimiento a los pacientes crónicos y obtener retroalimentación al control de los factores de riesgo, junto con entregarle información relevante al grupo familiar y/o cuidadores.